Que droga dura es la soledad que no te deja sostener
los ojos fijos en el televisor, ni el mundo bajo tus pies.
Tiempo amarillo el de la felicidad, también tu foto en la pared.
Pero cuando el pecho aprieta a más no poder, cantá, cantar hace bien.
Yo sé que te aliviará la pena.
Cuando la impotencia no te deja respirar, o cuando el río se seca.
Cuando entierras a alguien y sabés que nunca más, cuando al fin la casa se hace vieja.[...]
[...] Y si no podés, si necesitás, y si hay que correr un riesgo que haga daño,
fly away, fly away, hasta que vuelvan las luces.
Yo sé que te aliviará la pena...
Fito Páez
domingo, 25 de agosto de 2013
martes, 9 de julio de 2013
Mi música
Sigo una coherencia personal y musical. No intencionalmente.
Eso es lo emocionante, que suceda naturalmente y me sorprenda. Hoy puedo
distinguir un proceso de maduración a través de la música. El mío, el de una
sociedad, el del mismo músico.
Empecé por escuchar a Fito, pero tardé en descubrir la pasión que me despierta la música. En el 99, con 11 años pedía mi primer
cd: “Abre”. Hoy me doy cuenta que poco podía entender y sentir de esas
canciones en aquel momento. Pero, a pesar de eso, me llegaba mucho la música y
la forma de expresar las cosas que tenía Páez en sus temas. Recién en el 2003,
con 15 años, pido “Naturaleza Sangre” y empiezo a hacerme cargo de una
identificación y fanatismo que iba en aumento. Sentí la necesidad de ir
completando la discografía de Fito, y así investigar de dónde, por qué, para
quién…tanta música.
Tiempo más tarde Cielo Razzo era la banda con la que me
identificaba y podía hablar a la par de mis compañeros de colegio (si no
escuchabas rock no estabas en la onda, o quizás hasta era motivo de burla). Un
rock sano, no tan puro (“el estilo del no estilo” definía su cantante, Pablo Pino), que se venía gestando en
Rosario y comenzaba a tener repercusión en la Capital.
Rosario. La primera “coincidencia”, hoy diría “coherencia”,
que se daba: Fito y Cielo Razzo tenían la misma ciudad de origen.
Fiel a mi estilo de ser apasionado, me fanaticé por
ambos, y empecé a ir a verlos en vivo cada vez que pisaban Buenos Aires. Pero
después, de a poco, fui dejando que una música me lleve a la otra, y así
sucesivamente. Dejando los prejuicios de lado.
Así, por “hacerle caso” a Fito, empiezo a escuchar y
fanatizarme por la música de Charly. Ya recuperado de su peor momento de salud,
toca en un estadio y ahí estuve. Sintiendo que vivía algo histórico. Que estaba
viendo a uno de los más grandes músicos del mundo convocar y conmover a miles de
personas. Al mismo tiempo iba a ver bandas “under” a distintos bares y teatros,
descubriendo que ir a recitales me enriquecía y era, para mí, la plata mejor
gastada (inversión). Todo de un recital. La expresión del artista, el mensaje,
la recepción del público, el fanatismo, las distintas formas de vivir el
momento de todos, arriba o abajo del escenario. La carga histórica, las letras,
la música, la actualidad, la sociedad, nada menos; todo en un recital, show, evento
musical o como quiera llamarse. Una expresión cultural de lo más compleja al
alcance de mis sentidos.
En 2009 mi tío pone
en mis manos “quebrado” de Pedro Aznar. Ahí se me abre un abanico de música,
sin querer me sacudió la cabeza. Además de recorrer su discografía completa, me
lleva a escuchar a los Beatles, tan resistidos por mí a raíz de que los había escuchado toda mi infancia hasta el hartazgo por mi viejo. Gran cosa poder
compartir ahora eso con él. Largas charlas musicales, sentados en el living
de casa, escuchando temas de los dotados
ingleses. Lito Nebbia, Spinetta, música de Brasil, Cerati, y los que quedan por
descubrir. Aznar recomendará.
Las Pelotas es otra banda que descubro casi por casualidad.
Aunque cuando uno escucha a Germán Daffunchio contar la época de la dictadura, cuando
iban a ver a Serú Giran, entiende que hay un hilo ahí, que todo es influencia,
que más que casualidad, hay causalidad.
Hoy suena en mis parlantes Abel Pintos. Lo tenía escuchado
de hace muchos años. Pero me detengo en un programa de televisión. Lo escucho hablar y sentir la música igual que yo, pero "desde arriba del escenario". Me identifico con él. Compro un cd. Y otro. Y otro.
Así es que me doy cuenta que voy detrás del músico que siente lo que
canta, y escribe lo que siente. Tiene que haber pasión para un apasionado. Soy
amante de las letras. No me gusta la letra sin contenido, la letra comercial. Y
después la música que acompaña esas letras. La música como resultado de esa
conjunción.
De estos músicos puedo saber su vida a través de sus
canciones. No escribieron para vender. “Si te gusta bien, y sino mala suerte” como se dice. “…aquí en Argentina Charly hace
mucho ya escribió ‘yendo de la cama al living’, si querés escuchá y cantá y
sino bancatela…” dice Fito en ‘living in the city’. Parece una simple frase,
pero hay un mensaje claro de “acá hace rato que hay algo fuerte ahí, si no lo
ves, allá vos con tu ceguera”.
La coherencia de la que me propongo escribir esta en todos
ellos. En que se junten en escenarios. Haber vivido esos encuentros mágicos,
donde sus músicas conviven en perfecta armonía, y se potencian el uno al otro
en el abrazo de un publico que se sabe común a todos esos artistas.
Haber visto a Fito Páez y Charly García cantando abrazados, sentados al piano en el
escenario del Gran Rex. Haber visto a Charly invitar a Pedro Aznar al Luna Park para recordar viejas épocas de Serú Giran. A Pedro tocando con Abel Pintos himnos de la música nacional. A Abel cantando con León Gieco en el luna Park. Que hoy vaya a ver a Cielo Razzo y salga Abel a cantar unos temas rockeros con la banda, cuando cualquier inmaduro puede pensar que son el agua y el aceite.
No es casualidad.
No es casualidad.
Todos ellos idolatran a Gustavo Cerati, y al gran Luis Alberto
Spinetta, cantando sus canciones, provocando una atmósfera única y emocionante
hasta las lágrimas en cada "cover". No puede haber mejor homenaje para
semejantes autores de la cultura nacional. Gracias a eso es que también esos inmensos artistas forman parte de mi humilde colección musical.
Ahí esta la coherencia que hay en la música que acompaña mis días. Una coherencia que no busco, pero encuentro. Más allá de cualquier estilo, frontera, prejuicio, u opinión. Descubrir que la música esta mas allá de todo eso. Y cuánta música hay mas allá...
domingo, 30 de junio de 2013
Ideología
Mi partido es un corazón partido.
Las ilusiones están todas perdidas.
Y mis sueños fueron todos vendidos, tan barato que parece mentira.
Parece mentira.
Y aquel inocente que iba a cambiar el mundo,
ahora va a las fiestas de gran lujo.
A mis héroes los mató una sobredosis, mis enemigos están en el poder.
Ideología, quiero una para vivir.
Ideología para vivir.
Ideología para vivir.
Mi placer ahora es riesgo de vida.
Mi 'sex and drugs' no tiene más rock 'n roll.
Voy a pagar la cuenta del analista, que ya estoy harto de saber quién soy.
Saber quién soy.
Y aquel inocente que iba a cambiar el mundo,
ahora observa, cínico, derrumbarse todo.
A mis héroes los mató una sobredosis, mis enemigos están en el poder.
Ideología, quiero una para vivir.
Ideología para vivir.
Frejat / Cazuza
martes, 23 de abril de 2013
Tratame bien
Nunca quise ser tu policía, ni que vos me estés mirando por detrás // Vamos juntos a buscar una salida, debe ser parecido a amar! // Vos pensás que solo quiero hacerte daño y que cada vez me gusta más mi soledad // Cada día inventamos una excusa, es que nos asusta la libertad // Ya ves, el tiempo pasó, la vida se nos vino encima // Tratame bien. Tratame bien. Tratame bien. Así! // Cuando nos cortamos el teléfono, el otro nunca tiene razón // Nada más estúpido que la verdad, es que son las cosas del corazón // Ya ves la vida pasó y el mundo se nos vino encima // Tratame bien. Tratame bien. Tratame bien. Así! Así! // Y es posible que no me aguantes más, nunca fui un chico bueno en la escuela // Cada cosa va en su maldito lugar, es que ya se fueron las primaveras // "la mañana lanza llamas" cantaba Spinetta en una hermosa canción // Y si alguna vez clavé mi daga en tu espalda, hoy no tengo mas que pedir perdón // Tratame bien. Y no tan bien (tratame como puedas) // Intentarlo no es en vano, es la llave de nuestro amor // Tratame bien.
Fito Páez
Fito Páez
jueves, 14 de febrero de 2013
Vos sos mi amor (The one i love)
No voy a dormir, voy a verte ir
deslizando por la vida como entre nieve y sal.
La luz de un proyectil traza un arco sutil.
Cuelgo rezos en tu nombre entre la oscuridad.
Decile al cobrador y a este cielo azul que vos sos mi amor.
Noche de calor, no sopla el viento ya,
sólo se oye entre las hojas las balas silbar.
Lo que no dije ayer necesito decir
ahora que un río rojo arranca la vida de mí
Decile al cobrador y a este cielo azul que vos sos mi amor.
Que vos sos mi amor.
Que vos sos mi amor.
Vos sos mi amor.
No veo ángeles ni al infierno arder,
sólo una luz en la bahía, allá, en el viejo hotel.
Llega otra ráfaga que ruge como el mar.
Si me das tu mano ahora iremos a bailar.
Es un paso aquí y otro alrededor. Y vos sos mi amor.
Vos sos mi amor.
Vos sos mi amor.
Vos sos mi amor.
David Gray / Versión castellana: Pedro Aznar
lunes, 28 de enero de 2013
Si es amor
La sabiduría llega cuando no nos sirve para nada,
no se puede evitar.
Y todo lo que pasa conviene. Son las reglas del destino.
Son las reglas del amar.
Cuando vos querías un abrazo
yo quería emborracharme con los flacos en el bar.
Cuando yo quería la rutina vos decías
"quiero aire, necesito libertad".
Cuando vos querías la rutina yo decía
"quiero aire, necesito libertad".
Pero al fin, si es amor, cruzará huracanes y tormentas.
Pero al fin, si es amor, beberemos sólo su belleza.
Al otro día, como el ave fénix,
me levanto con el pie derecho y río sin razón.
Llevo una locura caprichosa,
caprichosas las canciones me abren su gran corazón.
La música es mi chica caprichosa que,
cuando no toco el piano, me manda al infierno.
Pero al fin, si es amor, cruzará huracanes y tormentas.
Pero al fin, si es amor, beberemos sólo su belleza.
Y si es amor, comeremos en la misma mesa.
Y si es amor, lo que nunca compartimos,
las vidas que no vivimos juntos,
las miradas que esquivamos, las mentiras que dañaron...
nada nos importará, nada nos importará...
Nada nos importará si es amor.
no se puede evitar.
Y todo lo que pasa conviene. Son las reglas del destino.
Son las reglas del amar.
Cuando vos querías un abrazo
yo quería emborracharme con los flacos en el bar.
Cuando yo quería la rutina vos decías
"quiero aire, necesito libertad".
Cuando vos querías la rutina yo decía
"quiero aire, necesito libertad".
Pero al fin, si es amor, cruzará huracanes y tormentas.
Pero al fin, si es amor, beberemos sólo su belleza.
Al otro día, como el ave fénix,
me levanto con el pie derecho y río sin razón.
Llevo una locura caprichosa,
caprichosas las canciones me abren su gran corazón.
La música es mi chica caprichosa que,
cuando no toco el piano, me manda al infierno.
Pero al fin, si es amor, cruzará huracanes y tormentas.
Pero al fin, si es amor, beberemos sólo su belleza.
Y si es amor, comeremos en la misma mesa.
Y si es amor, lo que nunca compartimos,
las vidas que no vivimos juntos,
las miradas que esquivamos, las mentiras que dañaron...
nada nos importará, nada nos importará...
Nada nos importará si es amor.
Fito Páez
jueves, 24 de enero de 2013
Todo cambia
Cambia lo superficial,
cambia también lo profundo.
Cambia el modo de pensar,
cambia todo en este mundo.
Cambia el clima con los años,
cambia el pastor su rebaño.
Y así como todo cambia,
que yo cambie no es extraño.
Cambia el mas fino brillante
de mano en mano su brillo.
Cambia el nido el pajarillo.
Cambia el sentir un amante.
Cambia el rumbo el caminante
aunque esto le cause daño.
Y así como todo cambia,
que yo cambie no es extraño.
Cambia, todo cambia.
Cambia, todo cambia.
Cambia el sol en su carrera
cuando la noche subsiste.
Cambia la planta y se viste
de verde en la primavera.
Cambia el pelaje la fiera,
cambia el cabello el anciano.
Y así como todo cambia,
que yo cambie no es extraño.
Pero no cambia mi amor
por mas lejos que me encuentre,
ni el recuerdo, ni el dolor
de mi pueblo y de mi gente.
Y lo que cambió ayer
tendrá que cambiar mañana,
así como cambio yo
en esta tierra lejana.
Cambia, todo cambia.
Cambia, todo cambia.
Cambia, todo cambia.
Julio Numhauser.
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